Lamentaciones 4
אֵיכָה ד׳
אֵיכָה֙ יוּעַ֣ם זָהָ֔ב יִשְׁנֶ֖א הַכֶּ֣תֶם הַטּ֑וֹב תִּשְׁתַּפֵּ֨כְנָה֙ אַבְנֵי־קֹ֔דֶשׁ בְּרֹ֖אשׁ כָּל־חוּצֽוֹת׃ ס
¡Cómo se ha empañado el oro, se ha alterado el oro fino! Las piedras sagradas yacen esparcidas en la cabeza de todas las calles.✦
Heb. rosh, «cabeza»: esquina o encrucijada de las calles.
בְּנֵ֤י צִיּוֹן֙ הַיְקָרִ֔ים הַמְסֻלָּאִ֖ים בַּפָּ֑ז אֵיכָ֤ה נֶחְשְׁבוּ֙ לְנִבְלֵי־חֶ֔רֶשׂ מַעֲשֵׂ֖ה יְדֵ֥י יוֹצֵֽר׃ ס
Los hijos de Sión, los preciosos, estimados como oro puro, ¡cómo son tenidos por vasijas de barro, obra de manos de alfarero!
גַּם־תנין [קרי: תַּנִּים֙] חָ֣לְצוּ שַׁ֔ד הֵינִ֖יקוּ גּוּרֵיהֶ֑ן בַּת־עַמִּ֣י לְאַכְזָ֔ר כי ענים [קרי: כַּיְעֵנִ֖ים] בַּמִּדְבָּֽר׃ ס
Aun los chacales ofrecen el pecho, amamantan a sus cachorros; la hija de mi pueblo es cruel como los avestruces del desierto.✦
[קרי: «chacales»; «como los avestruces»]. El texto escrito (ketiv) trae tanín y ki-yením; se traduce la lectura marginal (qeré).
דָּבַ֨ק לְשׁ֥וֹן יוֹנֵ֛ק אֶל־חכּ֖וֹ בַּצָּמָ֑א עֽוֹלָלִים֙ שָׁ֣אֲלוּ לֶ֔חֶם פֹּרֵ֖שׂ אֵ֥ין לָהֶֽם׃ ס
La lengua del lactante se pegó a su paladar por la sed; los pequeños pidieron pan, y no hay quien se lo reparta.
הָאֹֽכְלִים֙ לְמַ֣עֲדַנִּ֔ים נָשַׁ֖מּוּ בַּחוּצ֑וֹת הָאֱמֻנִים֙ עֲלֵ֣י תוֹלָ֔ע חִבְּק֖וּ אַשְׁפַּתּֽוֹת׃ ס
Los que comían manjares exquisitos están desolados en las calles; los criados entre escarlata abrazaron los basureros.
וַיִּגְדַּל֙ עֲוֺ֣ן בַּת־עַמִּ֔י מֵֽחַטַּ֖את סְדֹ֑ם הַֽהֲפוּכָ֣ה כְמוֹ־רָ֔גַע וְלֹא־חָ֥לוּ בָ֖הּ יָדָֽיִם׃ ס
La iniquidad de la hija de mi pueblo fue mayor que el pecado de Sodoma, que fue trastornada en un instante, sin que manos se afanaran contra ella.✦
El sentido de la última línea es incierto; literalmente, «y no se volvieron/giraron sobre ella manos».
זַכּ֤וּ נְזִירֶ֨יהָ֙ מִשֶּׁ֔לֶג צַח֖וּ מֵחָלָ֑ב אָ֤דְמוּ עֶ֨צֶם֙ מִפְּנִינִ֔ים סַפִּ֖יר גִּזְרָתָֽם׃ ס
Sus consagrados eran más puros que la nieve, más blancos que la leche; su cuerpo, más rojo que los corales, su talle, de zafiro.✦
Heb. nezireha, «sus consagrados» (nazireos) o «sus príncipes»; peninim puede ser «corales» o «perlas».
חָשַׁ֤ךְ מִשְּׁחוֹר֙ תָּֽאֳרָ֔ם לֹ֥א נִכְּר֖וּ בַּחוּצ֑וֹת צָפַ֤ד עוֹרָם֙ עַל־עַצְמָ֔ם יָבֵ֖שׁ הָיָ֥ה כָעֵֽץ׃ ס
Su aspecto se ha oscurecido más que el hollín; no se les reconoce en las calles; su piel se pegó a sus huesos, se secó, se volvió como un leño.
טוֹבִ֤ים הָיוּ֙ חַלְלֵי־חֶ֔רֶב מֵֽחַלְלֵ֖י רָעָ֑ב שֶׁ֣הֵ֤ם יָז֨וּבוּ֙ מְדֻקָּרִ֔ים מִתְּנוּבֹ֖ת שָׂדָֽי׃ ס
Mejor les fue a los muertos por la espada que a los muertos por el hambre, que se van consumiendo, traspasados, por falta de los frutos del campo.
יְדֵ֗י נָשִׁים֙ רַחֲמָ֣נִיּ֔וֹת בִּשְּׁל֖וּ יַלְדֵיהֶ֑ן הָי֤וּ לְבָרוֹת֙ לָ֔מוֹ בְּשֶׁ֖בֶר בַּת־עַמִּֽי׃ ס
Manos de mujeres compasivas cocieron a sus propios hijos; les sirvieron de alimento en el quebranto de la hija de mi pueblo.
כִּלָּ֤ה יְהוָה֙ אֶת־חֲמָת֔וֹ שָׁפַ֖ךְ חֲר֣וֹן אַפּ֑וֹ וַיַּצֶּת־אֵ֣שׁ בְּצִיּ֔וֹן וַתֹּ֖אכַל יְסוֹדֹתֶֽיהָ׃ ס
El Eterno dio cumplimiento a su furor, derramó el ardor de su ira; encendió fuego en Sión que devoró sus cimientos.
לֹ֤א הֶאֱמִ֨ינוּ֙ מַלְכֵי־אֶ֔רֶץ וכל [קרי: כֹּ֖ל] יֹשְׁבֵ֣י תֵבֵ֑ל כִּ֤י יָבֹא֙ צַ֣ר וְאוֹיֵ֔ב בְּשַׁעֲרֵ֖י יְרוּשָׁלִָֽם׃ ס
No lo creyeron los reyes de la tierra, ni todos los habitantes del mundo, que el adversario y el enemigo entrarían por las puertas de Jerusalén.✦
[קרי: «todos»]. El texto escrito trae «y todos».
מֵֽחַטֹּ֣את נְבִיאֶ֔יהָ עֲוֺנ֖וֹת כֹּהֲנֶ֑יהָ הַשֹּׁפְכִ֥ים בְּקִרְבָּ֖הּ דַּ֥ם צַדִּיקִֽים׃ ס
Fue por los pecados de sus profetas, por las iniquidades de sus sacerdotes, que derramaron en medio de ella la sangre de los justos.
נָע֤וּ עִוְרִים֙ בַּֽחוּצ֔וֹת נְגֹֽאֲל֖וּ בַּדָּ֑ם בְּלֹ֣א יֽוּכְל֔וּ יִגְּע֖וּ בִּלְבֻשֵׁיהֶֽם׃ ס
Vagaban ciegos por las calles, manchados de sangre, de modo que no podían tocar sus vestiduras.
ס֣וּרוּ טָמֵ֞א קָ֣רְאוּ לָ֗מוֹ ס֤וּרוּ ס֨וּרוּ֙ אַל־תִּגָּ֔עוּ כִּ֥י נָצ֖וּ גַּם־נָ֑עוּ אָֽמְרוּ֙ בַּגּוֹיִ֔ם לֹ֥א יוֹסִ֖יפוּ לָגֽוּר׃ ס
«¡Apártense, impuro!», les gritaban; «¡Apártense, apártense, no toquen!». Pues huyeron y también vagaron; dijeron entre las naciones: «No volverán a residir aquí».
פְּנֵ֤י יְהוָה֙ חִלְּקָ֔ם לֹ֥א יוֹסִ֖יף לְהַבִּיטָ֑ם פְּנֵ֤י כֹהֲנִים֙ לֹ֣א נָשָׂ֔אוּ זקנים [קרי: וּזְקֵנִ֖ים] לֹ֥א חָנָֽנוּ׃ ס
El rostro del Eterno los dispersó, no volverá a mirarlos; no respetaron el rostro de los sacerdotes, de los ancianos no tuvieron compasión.✦
Heb. «no alzaron el rostro de los sacerdotes», es decir, no los honraron. [קרי: «y de los ancianos»].
עודינה [קרי: עוֹדֵ֨ינוּ֙] תִּכְלֶ֣ינָה עֵינֵ֔ינוּ אֶל־עֶזְרָתֵ֖נוּ הָ֑בֶל בְּצִפִּיָּתֵ֣נוּ צִפִּ֔ינוּ אֶל־גּ֖וֹי לֹ֥א יוֹשִֽׁעַ׃ ס
Todavía se consumen nuestros ojos esperando en vano nuestro socorro; desde nuestra atalaya aguardábamos a una nación que no salva.✦
[קרי: «todavía nosotros»]; el texto escrito trae una forma distinta de la misma palabra.
צָד֣וּ צְעָדֵ֔ינוּ מִלֶּ֖כֶת בִּרְחֹבֹתֵ֑ינוּ קָרַ֥ב קִצֵּ֛ינוּ מָלְא֥וּ יָמֵ֖ינוּ כִּי־בָ֥א קִצֵּֽינוּ׃ ס
Acecharon nuestros pasos, de modo que no podíamos andar por nuestras plazas; se acercó nuestro fin, se cumplieron nuestros días, pues llegó nuestro fin.
קַלִּ֤ים הָיוּ֙ רֹדְפֵ֔ינוּ מִנִּשְׁרֵ֖י שָׁמָ֑יִם עַל־הֶהָרִ֣ים דְּלָקֻ֔נוּ בַּמִּדְבָּ֖ר אָ֥רְבוּ לָֽנוּ׃ ס
Más veloces fueron nuestros perseguidores que las águilas del cielo; sobre los montes nos acosaron, en el desierto nos tendieron emboscada.
ר֤וּחַ אַפֵּ֨ינוּ֙ מְשִׁ֣יחַ יְהוָ֔ה נִלְכַּ֖ד בִּשְׁחִיתוֹתָ֑ם אֲשֶׁ֣ר אָמַ֔רְנוּ בְּצִלּ֖וֹ נִֽחְיֶ֥ה בַגּוֹיִֽם׃ ס
El aliento de nuestras narices, el ungido del Eterno, fue capturado en sus fosos, aquel de quien decíamos: «A su sombra viviremos entre las naciones».
שִׂ֤ישִׂי וְשִׂמְחִי֙ בַּת־אֱד֔וֹם יושבתי [קרי: יוֹשֶׁ֖בֶת] בְּאֶ֣רֶץ ע֑וּץ גַּם־עָלַ֨יִךְ֙ תַּעֲבָר־כּ֔וֹס תִּשְׁכְּרִ֖י וְתִתְעָרִֽי׃ ס
Alégrate y regocíjate, hija de Edom, la que habitas en la tierra de Uz; también a ti pasará la copa: te embriagarás y quedarás desnuda.✦
[קרי: «la que habita»].
תַּם־עֲוֺנֵךְ֙ בַּת־צִיּ֔וֹן לֹ֥א יוֹסִ֖יף לְהַגְלוֹתֵ֑ךְ פָּקַ֤ד עֲוֺנֵךְ֙ בַּת־אֱד֔וֹם גִּלָּ֖ה עַל־חַטֹּאתָֽיִךְ׃ פ
Se ha cumplido tu iniquidad, hija de Sión; no volverá a desterrarte. Él visitará tu iniquidad, hija de Edom, descubrirá tus pecados.✦
Heb. tam avonéj, «se acabó tu iniquidad»: el castigo por ella ha llegado a su término.
Fuente del texto original: Texto hebreo: Westminster Leningrad Codex (dominio público), vía Open Scriptures Hebrew Bible (morphhb).