Isaías 40
יְשַׁעְיָהוּ מ׳
דַּבְּר֞וּ עַל־לֵ֤ב יְרֽוּשָׁלִַ֨ם֙ וְקִרְא֣וּ אֵלֶ֔יהָ כִּ֤י מָֽלְאָה֙ צְבָאָ֔הּ כִּ֥י נִרְצָ֖ה עֲוֺנָ֑הּ כִּ֤י לָקְחָה֙ מִיַּ֣ד יְהוָ֔ה כִּפְלַ֖יִם בְּכָל־חַטֹּאתֶֽיהָ׃ ס
Hablen al corazón de Jerusalén y llámenla, porque se ha cumplido su servicio, porque su culpa ha sido expiada, porque ha recibido de la mano del Eterno el doble por todos sus pecados.✦
«Servicio» traduce heb. tsavá, que designa tiempo de servicio, de trabajo penoso o de milicia.
ק֣וֹל קוֹרֵ֔א בַּמִּדְבָּ֕ר פַּנּ֖וּ דֶּ֣רֶךְ יְהוָ֑ה יַשְּׁרוּ֙ בָּעֲרָבָ֔ה מְסִלָּ֖ה לֵאלֹהֵֽינוּ׃
Voz que clama: «En el desierto preparen el camino del Eterno, enderecen en la estepa una calzada para nuestro Dios.
כָּל־גֶּיא֙ יִנָּשֵׂ֔א וְכָל־הַ֥ר וְגִבְעָ֖ה יִשְׁפָּ֑לוּ וְהָיָ֤ה הֶֽעָקֹב֙ לְמִישׁ֔וֹר וְהָרְכָסִ֖ים לְבִקְעָֽה׃
Todo valle será elevado, y todo monte y colina serán rebajados; lo torcido se hará llano, y lo escarpado, vega.
וְנִגְלָ֖ה כְּב֣וֹד יְהוָ֑ה וְרָא֤וּ כָל־בָּשָׂר֙ יַחְדָּ֔ו כִּ֛י פִּ֥י יְהוָ֖ה דִּבֵּֽר׃ ס
Entonces se revelará la gloria del Eterno, y toda carne a una la verá, porque la boca del Eterno ha hablado».
ק֚וֹל אֹמֵ֣ר קְרָ֔א וְאָמַ֖ר מָ֣ה אֶקְרָ֑א כָּל־הַבָּשָׂ֣ר חָצִ֔יר וְכָל־חַסְדּ֖וֹ כְּצִ֥יץ הַשָּׂדֶֽה׃
Voz que dice: «¡Clama!». Y dijo: «¿Qué he de clamar?». Toda carne es hierba, y toda su bondad, como la flor del campo.✦
«Bondad» traduce heb. jesed; algunos entienden aquí «gracia» o «belleza».
יָבֵ֤שׁ חָצִיר֙ נָ֣בֵֽל צִ֔יץ כִּ֛י ר֥וּחַ יְהוָ֖ה נָ֣שְׁבָה בּ֑וֹ אָכֵ֥ן חָצִ֖יר הָעָֽם׃
Se seca la hierba, se marchita la flor, porque el viento del Eterno sopló sobre ella; ciertamente hierba es el pueblo.✦
«Viento» traduce heb. ruaj, que también significa «aliento» y «espíritu».
יָבֵ֥שׁ חָצִ֖יר נָ֣בֵֽל צִ֑יץ וּדְבַר־אֱלֹהֵ֖ינוּ יָק֥וּם לְעוֹלָֽם׃ ס
Se seca la hierba, se marchita la flor, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.
עַ֣ל הַר־גָּבֹ֤הַ עֲלִי־לָךְ֙ מְבַשֶּׂ֣רֶת צִיּ֔וֹן הָרִ֤ימִי בַכֹּ֨חַ֙ קוֹלֵ֔ךְ מְבַשֶּׂ֖רֶת יְרוּשָׁלִָ֑ם הָרִ֨ימִי֙ אַל־תִּירָ֔אִי אִמְרִי֙ לְעָרֵ֣י יְהוּדָ֔ה הִנֵּ֖ה אֱלֹהֵיכֶֽם׃
Sube a un monte alto, anunciadora de buenas noticias para Sión; alza con fuerza tu voz, anunciadora de buenas noticias para Jerusalén; álzala, no temas; di a las ciudades de Judá: «¡Aquí está su Dios!».
הִנֵּ֨ה אֲדֹנָ֤י יְהוִה֙ בְּחָזָ֣ק יָב֔וֹא וּזְרֹע֖וֹ מֹ֣שְׁלָה ל֑וֹ הִנֵּ֤ה שְׂכָרוֹ֙ אִתּ֔וֹ וּפְעֻלָּת֖וֹ לְפָנָֽיו׃
He aquí que el Señor Eterno viene con poder, y su brazo domina por él; he aquí que su salario está con él, y su recompensa delante de él.
כְּרֹעֶה֙ עֶדְר֣וֹ יִרְעֶ֔ה בִּזְרֹעוֹ֙ יְקַבֵּ֣ץ טְלָאִ֔ים וּבְחֵיק֖וֹ יִשָּׂ֑א עָל֖וֹת יְנַהֵֽל׃ ס
Como pastor apacienta su rebaño, con su brazo reúne los corderos y en su regazo los lleva; guía con cuidado a las que amamantan.
מִֽי־מָדַ֨ד בְּשָׁעֳל֜וֹ מַ֗יִם וְשָׁמַ֨יִם֙ בַּזֶּ֣רֶת תִּכֵּ֔ן וְכָ֥ל בַּשָּׁלִ֖שׁ עֲפַ֣ר הָאָ֑רֶץ וְשָׁקַ֤ל בַּפֶּ֨לֶס֙ הָרִ֔ים וּגְבָע֖וֹת בְּמֹאזְנָֽיִם׃
¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano, y con el palmo precisó los cielos, y recogió en una medida el polvo de la tierra, y pesó los montes con la balanza y las colinas con los platillos?
מִֽי־תִכֵּ֥ן אֶת־ר֖וּחַ יְהוָ֑ה וְאִ֥ישׁ עֲצָת֖וֹ יוֹדִיעֶֽנּוּ׃
¿Quién dirigió el espíritu del Eterno, o como consejero suyo le enseñó?
אֶת־מִ֤י נוֹעָץ֙ וַיְבִינֵ֔הוּ וַֽיְלַמְּדֵ֖הוּ בְּאֹ֣רַח מִשְׁפָּ֑ט וַיְלַמְּדֵ֣הוּ דַ֔עַת וְדֶ֥רֶךְ תְּבוּנ֖וֹת יוֹדִיעֶֽנּוּ׃
¿A quién consultó para que le diera entendimiento, y le enseñara el camino del derecho, y le enseñara conocimiento y le hiciera conocer el camino de la inteligencia?
הֵ֤ן גּוֹיִם֙ כְּמַ֣ר מִדְּלִ֔י וּכְשַׁ֥חַק מֹאזְנַ֖יִם נֶחְשָׁ֑בוּ הֵ֥ן אִיִּ֖ים כַּדַּ֥ק יִטּֽוֹל׃
He aquí que las naciones son como una gota de un cubo, y como polvo de la balanza son contadas; he aquí que las islas pesan como polvo fino.
וּלְבָנ֕וֹן אֵ֥ין דֵּ֖י בָּעֵ֑ר וְחַיָּת֔וֹ אֵ֥ין דֵּ֖י עוֹלָֽה׃ ס
El Líbano no basta para el fuego, y sus animales no bastan para el holocausto.
כָּל־הַגּוֹיִ֖ם כְּאַ֣יִן נֶגְדּ֑וֹ מֵאֶ֥פֶס וָתֹ֖הוּ נֶחְשְׁבוּ־לֽוֹ׃
Todas las naciones son como nada delante de él; como nada y vacío son estimadas por él.
וְאֶל־מִ֖י תְּדַמְּי֣וּן אֵ֑ל וּמַה־דְּמ֖וּת תַּ֥עַרְכוּ לֽוֹ׃
¿A quién, pues, asemejarán a Dios, o qué semejanza le compondrán?
הַפֶּ֨סֶל֙ נָסַ֣ךְ חָרָ֔שׁ וְצֹרֵ֖ף בַּזָּהָ֣ב יְרַקְּעֶ֑נּוּ וּרְתֻק֥וֹת כֶּ֖סֶף צוֹרֵֽף׃
El ídolo, el artesano lo funde, y el orfebre lo recubre de oro y le funde cadenas de plata.
הַֽמְסֻכָּ֣ן תְּרוּמָ֔ה עֵ֥ץ לֹֽא־יִרְקַ֖ב יִבְחָ֑ר חָרָ֤שׁ חָכָם֙ יְבַקֶּשׁ־ל֔וֹ לְהָכִ֥ין פֶּ֖סֶל לֹ֥א יִמּֽוֹט׃
El que es demasiado pobre para tal ofrenda escoge madera que no se pudra; se busca un artesano hábil para preparar una imagen que no se tambalee.✦
El primer verso es de sentido incierto; literalmente: «el empobrecido de ofrenda».
הֲל֤וֹא תֵֽדְעוּ֙ הֲל֣וֹא תִשְׁמָ֔עוּ הֲל֛וֹא הֻגַּ֥ד מֵרֹ֖אשׁ לָכֶ֑ם הֲלוֹא֙ הֲבִ֣ינֹתֶ֔ם מוֹסְד֖וֹת הָאָֽרֶץ׃
¿No lo saben? ¿No lo han oído? ¿No se les anunció desde el principio? ¿No han entendido los cimientos de la tierra?
הַיֹּשֵׁב֙ עַל־ח֣וּג הָאָ֔רֶץ וְיֹשְׁבֶ֖יהָ כַּחֲגָבִ֑ים הַנּוֹטֶ֤ה כַדֹּק֙ שָׁמַ֔יִם וַיִּמְתָּחֵ֥ם כָּאֹ֖הֶל לָשָֽׁבֶת׃
El que está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos habitantes son como langostas; el que extiende los cielos como un velo fino y los despliega como una tienda para habitar.
הַנּוֹתֵ֥ן רוֹזְנִ֖ים לְאָ֑יִן שֹׁ֥פְטֵי אֶ֖רֶץ כַּתֹּ֥הוּ עָשָֽׂה׃
El que reduce a nada a los príncipes, y a los jueces de la tierra convierte en vacío.
אַ֣ף בַּל־נִטָּ֗עוּ אַ֚ף בַּל־זֹרָ֔עוּ אַ֛ף בַּל־שֹׁרֵ֥שׁ בָּאָ֖רֶץ גִּזְעָ֑ם וְגַם־נָשַׁ֤ף בָּהֶם֙ וַיִּבָ֔שׁוּ וּסְעָרָ֖ה כַּקַּ֥שׁ תִּשָּׂאֵֽם׃ ס
Apenas plantados, apenas sembrados, apenas arraigó en la tierra su tronco, cuando sopló sobre ellos y se secaron, y la tempestad como paja se los lleva.
וְאֶל־מִ֥י תְדַמְּי֖וּנִי וְאֶשְׁוֶ֑ה יֹאמַ֖ר קָדֽוֹשׁ׃
¿A quién, pues, me asemejarán para que yo sea igual?, dice el Santo.
שְׂאוּ־מָר֨וֹם עֵינֵיכֶ֤ם וּרְאוּ֙ מִי־בָרָ֣א אֵ֔לֶּה הַמּוֹצִ֥יא בְמִסְפָּ֖ר צְבָאָ֑ם לְכֻלָּם֙ בְּשֵׁ֣ם יִקְרָ֔א מֵרֹ֤ב אוֹנִים֙ וְאַמִּ֣יץ כֹּ֔חַ אִ֖ישׁ לֹ֥א נֶעְדָּֽר׃ ס
Alcen en lo alto sus ojos y vean: ¿quién creó estos? El que saca su ejército por número, a todos los llama por su nombre; por la grandeza de su poder y la fuerza de su vigor, no falta ninguno.
לָ֤מָּה תֹאמַר֙ יַֽעֲקֹ֔ב וּתְדַבֵּ֖ר יִשְׂרָאֵ֑ל נִסְתְּרָ֤ה דַרְכִּי֙ מֵֽיְהוָ֔ה וּמֵאֱלֹהַ֖י מִשְׁפָּטִ֥י יַעֲבֽוֹר׃
¿Por qué dices, Jacob, y hablas, Israel: «Mi camino está oculto al Eterno, y mi derecho pasa inadvertido a mi Dios»?
הֲל֨וֹא יָדַ֜עְתָּ אִם־לֹ֣א שָׁמַ֗עְתָּ אֱלֹהֵ֨י עוֹלָ֤ם ׀ יְהוָה֙ בּוֹרֵא֙ קְצ֣וֹת הָאָ֔רֶץ לֹ֥א יִיעַ֖ף וְלֹ֣א יִיגָ֑ע אֵ֥ין חֵ֖קֶר לִתְבוּנָתֽוֹ׃
¿No lo sabes? ¿No lo has oído? Dios eterno es el Eterno, creador de los confines de la tierra; no se fatiga ni se cansa, su inteligencia es insondable.
נֹתֵ֥ן לַיָּעֵ֖ף כֹּ֑חַ וּלְאֵ֥ין אוֹנִ֖ים עָצְמָ֥ה יַרְבֶּֽה׃
Da fuerza al fatigado y multiplica el vigor al que no tiene fuerzas.
וְיִֽעֲפ֥וּ נְעָרִ֖ים וְיִגָ֑עוּ וּבַחוּרִ֖ים כָּשׁ֥וֹל יִכָּשֵֽׁלוּ׃
Se fatigan los jóvenes y se cansan, y los muchachos tropiezan y caen;
וְקוֹיֵ֤ יְהוָה֙ יַחֲלִ֣יפוּ כֹ֔חַ יַעֲל֥וּ אֵ֖בֶר כַּנְּשָׁרִ֑ים יָר֨וּצוּ֙ וְלֹ֣א יִיגָ֔עוּ יֵלְכ֖וּ וְלֹ֥א יִיעָֽפוּ׃ פ
pero los que esperan en el Eterno renovarán sus fuerzas; subirán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.
Fuente del texto original: Texto hebreo: Westminster Leningrad Codex (dominio público), vía Open Scriptures Hebrew Bible (morphhb).