Malaquías 1
מַלְאָכִי א׳
מַשָּׂ֥א דְבַר־יְהוָ֖ה אֶל־יִשְׂרָאֵ֑ל בְּיַ֖ד מַלְאָכִֽי׃
Oráculo: palabra del Eterno a Israel por medio de Malaquías.✦
Heb. Malají, «mi mensajero»; puede ser nombre propio o designación.
אָהַ֤בְתִּי אֶתְכֶם֙ אָמַ֣ר יְהוָ֔ה וַאֲמַרְתֶּ֖ם בַּמָּ֣ה אֲהַבְתָּ֑נוּ הֲלוֹא־אָ֨ח עֵשָׂ֤ו לְיַֽעֲקֹב֙ נְאֻם־יְהוָ֔ה וָאֹהַ֖ב אֶֽת־יַעֲקֹֽב׃
«Los he amado», dice el Eterno. Y ustedes dicen: «¿En qué nos has amado?». «¿No era Esaú hermano de Jacob? —oráculo del Eterno—. Y amé a Jacob,
וְאֶת־עֵשָׂ֖ו שָׂנֵ֑אתִי וָאָשִׂ֤ים אֶת־הָרָיו֙ שְׁמָמָ֔ה וְאֶת־נַחֲלָת֖וֹ לְתַנּ֥וֹת מִדְבָּֽר׃
y a Esaú aborrecí, y convertí sus montes en desolación y su heredad en moradas de chacales del desierto».✦
Heb. tannót, plural de tan, «chacal».
כִּֽי־תֹאמַ֨ר אֱד֜וֹם רֻשַּׁ֗שְׁנוּ וְנָשׁוּב֙ וְנִבְנֶ֣ה חֳרָב֔וֹת כֹּ֤ה אָמַר֙ יְהוָ֣ה צְבָא֔וֹת הֵ֥מָּה יִבְנ֖וּ וַאֲנִ֣י אֶהֱר֑וֹס וְקָרְא֤וּ לָהֶם֙ גְּב֣וּל רִשְׁעָ֔ה וְהָעָ֛ם אֲשֶׁר־זָעַ֥ם יְהוָ֖ה עַד־עוֹלָֽם׃
Si Edom dice: «Hemos sido arrasados, pero volveremos y reconstruiremos las ruinas», así dice el Eterno de los Ejércitos: «Ellos edificarán, pero yo derribaré; y los llamarán “territorio de maldad” y “el pueblo contra el cual el Eterno está airado para siempre”».
וְעֵינֵיכֶ֖ם תִּרְאֶ֑ינָה וְאַתֶּ֤ם תֹּֽאמְרוּ֙ יִגְדַּ֣ל יְהוָ֔ה מֵעַ֖ל לִגְב֥וּל יִשְׂרָאֵֽל׃
Y sus ojos lo verán, y ustedes dirán: «Sea engrandecido el Eterno más allá del territorio de Israel».
בֵּ֛ן יְכַבֵּ֥ד אָ֖ב וְעֶ֣בֶד אֲדֹנָ֑יו וְאִם־אָ֣ב אָ֣נִי אַיֵּ֣ה כְבוֹדִ֡י וְאִם־אֲדוֹנִ֣ים אָנִי֩ אַיֵּ֨ה מוֹרָאִ֜י אָמַ֣ר ׀ יְהוָ֣ה צְבָא֗וֹת לָכֶם֙ הַכֹּֽהֲנִים֙ בּוֹזֵ֣י שְׁמִ֔י וַאֲמַרְתֶּ֕ם בַּמֶּ֥ה בָזִ֖ינוּ אֶת־שְׁמֶֽךָ׃
«El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si yo soy padre, ¿dónde está mi honra? Y si soy señor, ¿dónde está mi temor?», dice el Eterno de los Ejércitos a ustedes, sacerdotes que desprecian mi nombre. Y ustedes dicen: «¿En qué hemos despreciado tu nombre?».
מַגִּישִׁ֤ים עַֽל־מִזְבְּחִי֙ לֶ֣חֶם מְגֹאָ֔ל וַאֲמַרְתֶּ֖ם בַּמֶּ֣ה גֵֽאַלְנ֑וּךָ בֶּאֱמָרְכֶ֕ם שֻׁלְחַ֥ן יְהוָ֖ה נִבְזֶ֥ה הֽוּא׃
Ustedes presentan sobre mi altar pan contaminado. Y dicen: «¿En qué te hemos contaminado?». En que dicen: «La mesa del Eterno es despreciable».
וְכִֽי־תַגִּשׁ֨וּן עִוֵּ֤ר לִזְבֹּ֨חַ֙ אֵ֣ין רָ֔ע וְכִ֥י תַגִּ֛ישׁוּ פִּסֵּ֥חַ וְחֹלֶ֖ה אֵ֣ין רָ֑ע הַקְרִיבֵ֨הוּ נָ֜א לְפֶחָתֶ֗ךָ הֲיִּרְצְךָ֙ א֚וֹ הֲיִשָּׂ֣א פָנֶ֔יךָ אָמַ֖ר יְהוָ֥ה צְבָאֽוֹת׃
«Cuando presentan un animal ciego para sacrificar, ¿no es malo? Y cuando presentan uno cojo o enfermo, ¿no es malo? Ofrécelo, pues, a tu gobernador: ¿te aceptará o te recibirá con favor?», dice el Eterno de los Ejércitos.
וְעַתָּ֛ה חַלּוּ־נָ֥א פְנֵי־אֵ֖ל וִֽיחָנֵ֑נוּ מִיֶּדְכֶם֙ הָ֣יְתָה זֹּ֔את הֲיִשָּׂ֤א מִכֶּם֙ פָּנִ֔ים אָמַ֖ר יְהוָ֥ה צְבָאֽוֹת׃
«Y ahora, ablanden, por favor, el rostro de Dios para que se apiade de nosotros. De mano de ustedes ha venido esto: ¿recibirá de ustedes algún rostro?», dice el Eterno de los Ejércitos.✦
Es decir, ¿tendrá Dios consideración por alguno de ustedes? Literalmente, «¿levantará de ustedes rostros?».
מִ֤י גַם־בָּכֶם֙ וְיִסְגֹּ֣ר דְּלָתַ֔יִם וְלֹֽא־תָאִ֥ירוּ מִזְבְּחִ֖י חִנָּ֑ם אֵֽין־לִ֨י חֵ֜פֶץ בָּכֶ֗ם אָמַר֙ יְהוָ֣ה צְבָא֔וֹת וּמִנְחָ֖ה לֹֽא־אֶרְצֶ֥ה מִיֶּדְכֶֽם׃
«¡Quién hubiera también entre ustedes que cerrara las puertas, para que no encendieran mi altar en vano! No me complazco en ustedes —dice el Eterno de los Ejércitos— y no aceptaré ofrenda de su mano.
כִּ֣י מִמִּזְרַח־שֶׁ֜מֶשׁ וְעַד־מְבוֹא֗וֹ גָּד֤וֹל שְׁמִי֙ בַּגּוֹיִ֔ם וּבְכָל־מָק֗וֹם מֻקְטָ֥ר מֻגָּ֛שׁ לִשְׁמִ֖י וּמִנְחָ֣ה טְהוֹרָ֑ה כִּֽי־גָד֤וֹל שְׁמִי֙ בַּגּוֹיִ֔ם אָמַ֖ר יְהוָ֥ה צְבָאֽוֹת׃
Porque desde el nacimiento del sol hasta su ocaso mi nombre es grande entre las naciones; y en todo lugar se presenta incienso a mi nombre, y ofrenda pura; porque grande es mi nombre entre las naciones», dice el Eterno de los Ejércitos.
וְאַתֶּ֖ם מְחַלְּלִ֣ים אוֹת֑וֹ בֶּאֱמָרְכֶ֗ם שֻׁלְחַ֤ן אֲדֹנָי֙ מְגֹאָ֣ל ה֔וּא וְנִיב֖וֹ נִבְזֶ֥ה אָכְלֽוֹ׃
«Pero ustedes lo profanan al decir: “La mesa del Señor es contaminada, y su fruto, su alimento, es despreciable”.
וַאֲמַרְתֶּם֩ הִנֵּ֨ה מַתְּלָאָ֜ה וְהִפַּחְתֶּ֣ם אוֹת֗וֹ אָמַר֙ יְהוָ֣ה צְבָא֔וֹת וַהֲבֵאתֶ֣ם גָּז֗וּל וְאֶת־הַפִּסֵּ֨חַ֙ וְאֶת־הַ֣חוֹלֶ֔ה וַהֲבֵאתֶ֖ם אֶת־הַמִּנְחָ֑ה הַאֶרְצֶ֥ה אוֹתָ֛הּ מִיֶּדְכֶ֖ם אָמַ֥ר יְהוָֽה׃ ס
Y dicen: “¡Qué fatiga!”, y lo desdeñan», dice el Eterno de los Ejércitos. «Y traen lo robado, y lo cojo y lo enfermo; así traen la ofrenda. ¿La aceptaré de su mano?», dice el Eterno.✦
Heb. vehippajtem otó, «y lo soplan (con desdén)»; sentido discutido.
וְאָר֣וּר נוֹכֵ֗ל וְיֵ֤שׁ בְּעֶדְרוֹ֙ זָכָ֔ר וְנֹדֵ֛ר וְזֹבֵ֥חַ מָשְׁחָ֖ת לַֽאדֹנָ֑י כִּי֩ מֶ֨לֶךְ גָּד֜וֹל אָ֗נִי אָמַר֙ יְהוָ֣ה צְבָא֔וֹת וּשְׁמִ֖י נוֹרָ֥א בַגּוֹיִֽם׃
«Maldito el tramposo que tiene en su rebaño un macho, y promete, y sacrifica al Señor algo dañado. Porque yo soy un gran rey —dice el Eterno de los Ejércitos— y mi nombre es temible entre las naciones».
Fuente del texto original: Texto hebreo: Westminster Leningrad Codex (dominio público), vía Open Scriptures Hebrew Bible (morphhb).