6. El sabio
Paṇḍitavagga
Nidhīnaṃva pavattāraṃ, yaṃ passe vajjadassinaṃ; Niggayhavādiṃ medhāviṃ, tādisaṃ paṇḍitaṃ bhaje; Tādisaṃ bhajamānassa, seyyo hoti na pāpiyo.
Como a quien señala tesoros escondidos, a quien uno vea que muestra las faltas, que reprende con razón, inteligente, a tal sabio debería frecuentar; para quien frecuenta a alguien tal, hay mejoría, no empeoramiento.
Ovadeyyānusāseyya, asabbhā ca nivāraye; Satañhi so piyo hoti, asataṃ hoti appiyo.
Que exhorte, que instruya, y que aparte de lo impropio; pues él es querido por los buenos, por los malos es no querido.
Na bhaje pāpake mitte, na bhaje purisādhame; Bhajetha mitte kalyāṇe, bhajetha purisuttame.
No frecuente a los malos amigos, no frecuente a los más viles de los hombres; frecuente a los amigos nobles, frecuente a los supremos entre los hombres.✦
Mitte kalyāṇe (kalyāṇamitta): «amigos nobles, amigos en el bien espiritual».
Dhammapīti sukhaṃ seti, vippasannena cetasā; Ariyappavedite dhamme, sadā ramati paṇḍito.
El que bebe el dhamma duerme feliz, con la mente límpida y serena; en el dhamma proclamado por los nobles siempre se deleita el sabio.✦
Dhammapīti: puede analizarse como «el que bebe (pīti < pā-) el dhamma» o «el que tiene gozo espiritual (pīti = sánscrito prīti) en el dhamma».
Udakañhi nayanti nettikā, Usukārā namayanti tejanaṃ; Dāruṃ namayanti tacchakā, Attānaṃ damayanti paṇḍitā.
Pues los canalizadores conducen el agua, los flecheros curvan el astil de la flecha, los carpinteros curvan la madera, los sabios se doman a sí mismos.
Selo yathā ekaghano, vātena na samīrati; Evaṃ nindāpasaṃsāsu, na samiñjanti paṇḍitā.
Así como una roca de una sola pieza no es sacudida por el viento, así ante el vituperio y la alabanza no se conmueven los sabios.
Yathāpi rahado gambhīro, vippasanno anāvilo; Evaṃ dhammāni sutvāna, vippasīdanti paṇḍitā.
Así como un lago profundo, claro, sin turbiedad, así, habiendo escuchado los dhammas, se serenan por completo los sabios.
Sabbattha ve sappurisā cajanti, Na kāmakāmā lapayanti santo; Sukhena phuṭṭhā atha vā dukhena, Na uccāvacaṃ paṇḍitā dassayanti.
En todo ciertamente renuncian los hombres íntegros; los buenos no charlan movidos por el deseo de placeres; tocados por la felicidad o bien por el sufrimiento, los sabios no muestran altibajos.✦
Uccāvacaṃ: «alto y bajo», es decir, exaltación y abatimiento.
Na attahetu na parassa hetu, Na puttamicche na dhanaṃ na raṭṭhaṃ; Na iccheyya adhammena samiddhimattano, Sa sīlavā paññavā dhammiko siyā.
Ni por causa de sí mismo ni por causa de otro desee hijo, ni riqueza, ni reino; no desee con injusticia la prosperidad para sí: ese sea virtuoso, sabio, recto según el dhamma.✦
Adhammena: «contra el dhamma, por medios injustos».
Appakā te manussesu, ye janā pāragāmino; Athāyaṃ itarā pajā, tīramevānudhāvati.
Pocos son entre los seres humanos las personas que van a la otra orilla; mientras que esta demás gente corre tan solo por esta orilla.✦
«La otra orilla» (pāra): metáfora canónica del nibbāna; «esta orilla» (tīra): la existencia condicionada en el saṃsāra.
Ye ca kho sammadakkhāte, dhamme dhammānuvattino; Te janā pāramessanti, maccudheyyaṃ suduttaraṃ.
Pero quienes en el bien expuesto dhamma viven conforme al dhamma, esas personas irán a la otra orilla, más allá del dominio de la muerte, muy difícil de cruzar.
Kaṇhaṃ dhammaṃ vippahāya, Sukkaṃ bhāvetha paṇḍito; Okā anokamāgamma, Viveke yattha dūramaṃ.
Abandonando por completo el dhamma oscuro, el sabio cultive el luminoso, viniendo del hogar al no-hogar, en el recogimiento donde es difícil deleitarse.✦
Kaṇhaṃ dhammaṃ... sukkaṃ: las cualidades o estados oscuros (perjudiciales) frente a los blancos o luminosos (benéficos). Okā anokamāgamma: «saliendo de la morada doméstica hacia la vida sin hogar».
Tatrābhiratimiccheyya, hitvā kāme akiñcano; Pariyodapeyya attānaṃ, cittaklesehi paṇḍito.
Allí debería desear el deleite, dejando atrás los placeres sensuales, sin posesión alguna; el sabio debería purificarse a sí mismo de las aflicciones impuras de la mente.✦
Cittaklesa (cittakilesa): «contaminación o aflicción de la mente».
Yesaṃ sambodhiyaṅgesu, sammā cittaṃ subhāvitaṃ; Ādānapaṭinissagge, anupādāya ye ratā; Khīṇāsavā jutimanto, te loke parinibbutā.
Aquellos cuya mente en los factores del despertar está rectamente bien cultivada, que en la renuncia a la apropiación se deleitan sin apegarse, agotados los āsavas, resplandecientes, esos en el mundo han alcanzado la extinción completa.✦
Sambodhiyaṅga (bojjhaṅga): los siete factores del despertar (atención plena, investigación de los dhammas, energía, gozo, calma, concentración y ecuanimidad). Āsava: «efluvio, impureza profunda» (del deseo sensual, del devenir, de las opiniones y de la ignorancia). Parinibbutā: «completamente extinguidos o enfriados» respecto de las pasiones ya en esta vida.
Fuente del texto original: Mahāsaṅgīti Tipiṭaka Buddhavasse 2500 (Chaṭṭha Saṅgāyana), Khuddakanikāya, Dhammapada, SuttaCentral. CC0 1.0 Universal (Dominio público)