Tania, Likutéi Amarim · Sección 5
תַּנְיָא, לִקּוּטֵי אֲמָרִים, סִימָן ה׳
וּלְתוֹסֶפֶת בֵּיאוּר, בַּאֵר הֵיטֵב לְשׁוֹן ״תְּפִיסָא״ שֶׁאָמַר אֵלִיָּהוּ: ״לֵית מַחֲשָׁבָה תְּפִיסָא בָךְ כוּ׳״.
Y para ampliar la explicación, hay que aclarar bien el término «tfisa» (captación) que dijo Elías: «Ningún pensamiento Te capta, etc.».
הִנֵּה, כָּל שֵׂכֶל כְּשֶׁמַּשְׂכִּיל וּמַשִּׂיג בְּשִׂכְלוֹ אֵיזֶה מוּשְׂכָּל, הֲרֵי הַשֵּׂכֶל תּוֹפֵס אֶת הַמּוּשְׂכָּל וּמַקִּיפוֹ בְּשִׂכְלוֹ, וְהַמּוּשְׂכָּל נִתְפָּס וּמוּקָּף וּמְלוּבָּשׁ בְּתוֹךְ הַשֵּׂכֶל שֶׁהִשִּׂיגוֹ וְהִשְׂכִּילוֹ.
Todo intelecto, cuando intelige y comprende con su intelecto algún objeto inteligible, el intelecto capta el objeto inteligible y lo abarca en su intelecto, y el inteligible es captado, abarcado y revestido dentro del intelecto que lo comprendió y lo conoció.
וְגַם הַשֵּׂכֶל מְלוּבָּשׁ בַּמּוּשְׂכָּל בְּשָׁעָה שֶׁמַּשִּׂיגוֹ וְתוֹפְסוֹ בְּשִׂכְלוֹ. דֶּרֶךְ מָשָׁל: כְּשֶׁאָדָם מֵבִין וּמַשִּׂיג אֵיזוֹ הֲלָכָה בְּמִשְׁנָה אוֹ בִּגְמָרָא לַאֲשׁוּרָהּ עַל בּוּרְיָהּ הֲרֵי שִׂכְלוֹ תּוֹפֵס וּמַקִּיף אוֹתָהּ, וְגַם שִׂכְלוֹ מְלוּבָּשׁ בָּהּ בְּאוֹתָהּ שָׁעָה.
Y también el intelecto está revestido en el inteligible en el momento en que lo comprende y lo capta con su intelecto. A modo de ejemplo: cuando un hombre entiende y comprende alguna halajá de la Mishná o de la Guemará en su verdad y con claridad, su intelecto la capta y la abarca, y también su intelecto está revestido en ella en ese momento.
וְהִנֵּה, הֲלָכָה זוֹ, הִיא חָכְמָתוֹ וּרְצוֹנוֹ שֶׁל הַקָּדוֹשׁ־בָּרוּךְ־הוּא, שֶׁעָלָה בִּרְצוֹנוֹ, שֶׁכְּשֶׁיִּטְעוֹן רְאוּבֵן כָּךְ וְכָךְ דֶּרֶךְ מָשָׁל וְשִׁמְעוֹן כָּךְ וְכָךְ – יִהְיֶה הַפְּסַק בֵּינֵיהֶם כָּךְ וְכָךְ.
Ahora bien, esta halajá es la sabiduría y la voluntad del Santo, bendito sea, que surgió en Su voluntad que cuando Reuvén alegue tal y tal, a modo de ejemplo, y Shimón tal y tal, el fallo entre ellos sea tal y tal.
וְאַף אִם לֹא הָיָה וְלֹא יִהְיֶה הַדָּבָר הַזֶּה לְעוֹלָם, לָבֹא לְמִשְׁפָּט עַל טְעָנוֹת וּתְבִיעוֹת אֵלּוּ, מִכָּל מָקוֹם, מֵאַחַר שֶׁכָּךְ עָלָה בִּרְצוֹנוֹ וְחָכְמָתוֹ שֶׁל הַקָּדוֹשׁ־בָּרוּךְ־הוּא, שֶׁאִם יִטְעוֹן זֶה כָּךְ וְזֶה כָּךְ, יִהְיֶה הַפְּסַק כָּךְ, הֲרֵי כְּשֶׁאָדָם יוֹדֵעַ וּמַשִּׂיג בְּשִׂכְלוֹ פְּסַק זֶה כַּהֲלָכָה הָעֲרוּכָה בְּמִשְׁנָה אוֹ גְּמָרָא אוֹ פּוֹסְקִים, הֲרֵי זֶה מַשִּׂיג וְתוֹפֵס וּמַקִּיף בְּשִׂכְלוֹ רְצוֹנוֹ וְחָכְמָתוֹ שֶׁל הַקָּדוֹשׁ־בָּרוּךְ־הוּא, דְּלֵית מַחֲשָׁבָה תְּפִיסָא בֵּיהּ וְלֹא בִּרְצוֹנוֹ וְחָכְמָתוֹ, כִּי אִם בְּהִתְלַבְּשׁוּתָם בַּהֲלָכוֹת הָעֲרוּכוֹת לְפָנֵינוּ, וְגַם שִׂכְלוֹ מְלוּבָּשׁ בָּהֶם.
Y aunque este caso nunca fue ni será, de llegar a juicio por estas alegaciones y reclamaciones, de todos modos, puesto que así surgió en la voluntad y la sabiduría del Santo, bendito sea, que si este alega así y este así, el fallo sea así, entonces cuando un hombre conoce y comprende con su intelecto este fallo como la halajá establecida en la Mishná, o la Guemará, o los decisores, comprende, capta y abarca con su intelecto la voluntad y la sabiduría del Santo, bendito sea, a quien ningún pensamiento capta, ni a Su voluntad y Su sabiduría, sino en su revestimiento en las halajot establecidas ante nosotros; y también su intelecto está revestido en ellas.
וְהוּא יִחוּד נִפְלָא שֶׁאֵין יִחוּד כָּמוֹהוּ וְלֹא כְּעֶרְכּוֹ נִמְצָא כְּלָל בְּגַשְׁמִיּוּת, לִהְיוֹת לַאֲחָדִים וּמְיוּחָדִים מַמָּשׁ מִכָּל צַד וּפִנָּה.
Y es una unión maravillosa, que no hay unión como ella ni semejante a ella en absoluto en lo material, de ser literalmente uno y unificados por todos los lados y rincones.
וְזֹאת מַעֲלָה יְתֵרָה גְּדוֹלָה וְנִפְלָאָה לְאֵין קֵץ אֲשֶׁר בְּמִצְוַת יְדִיעַת הַתּוֹרָה וְהַשָּׂגָתָהּ עַל כָּל הַמִּצְוֹת מַעֲשִׂיּוֹת, וַאֲפִילוּ עַל מִצְוֹת הַתְּלוּיוֹת בְּדִבּוּר, וַאֲפִילוּ עַל מִצְוַת תַּלְמוּד תּוֹרָה שֶׁבְּדִבּוּר.
Y esta es una ventaja mayor y maravillosa sin fin que hay en el precepto del conocimiento de la Torá y su comprensión sobre todos los preceptos de acción, e incluso sobre los preceptos que dependen del habla, e incluso sobre el precepto del estudio de la Torá en la palabra.
כִּי עַל יְדֵי כָּל הַמִּצְוֹת שֶׁבְּדִבּוּר וּמַעֲשֶׂה, הַקָּדוֹשׁ־בָּרוּךְ־הוּא מַלְבִּישׁ אֶת הַנֶּפֶשׁ, וּמַקִּיפָהּ אוֹר ה׳ מֵרֹאשָׁהּ וְעַד רַגְלָהּ, וּבִידִיעַת הַתּוֹרָה, מִלְּבַד שֶׁהַשֵּׂכֶל מְלוּבָּשׁ בְּחָכְמַת ה׳, הִנֵּה גַּם חָכְמַת ה׳ בְּקִרְבּוֹ – מַה שֶּׁהַשֵּׂכֶל מַשִּׂיג וְתוֹפֵס וּמַקִּיף בְּשִׂכְלוֹ מַה שֶּׁאֶפְשָׁר לוֹ לִתְפּוֹס וּלְהַשִּׂיג מִידִיעַת הַתּוֹרָה, אִישׁ כְּפִי שִׂכְלוֹ וְכֹחַ יְדִיעָתוֹ וְהַשָּׂגָתוֹ בִּפְשַׁט־רֶמֶז־דְּרוּשׁ־סוֹד.
Pues por medio de todos los preceptos de palabra y acción, el Santo, bendito sea, viste al alma, y la luz del Eterno la rodea de la cabeza a los pies; pero en el conocimiento de la Torá, además de que el intelecto está revestido en la sabiduría del Eterno, también la sabiduría del Eterno está dentro de él: lo que el intelecto comprende, capta y abarca en su intelecto de lo que le es posible captar y comprender del conocimiento de la Torá, cada cual según su intelecto y la fuerza de su conocimiento y comprensión en el sentido literal-alusión-interpretación-secreto.
וּלְפִי שֶׁבִּידִיעַת הַתּוֹרָה, הַתּוֹרָה מְלוּבֶּשֶׁת בְּנֶפֶשׁ הָאָדָם וְשִׂכְלוֹ וּמוּקֶּפֶת בְּתוֹכָם, לָכֵן נִקְרֵאת בְּשֵׁם ״לֶחֶם״ וּ״מְזוֹן הַנֶּפֶשׁ״.
Y puesto que en el conocimiento de la Torá, la Torá está revestida en el alma del hombre y en su intelecto y rodeada por ellos, por eso se llama «pan» y «alimento del alma».
כִּי כְּמוֹ שֶׁהַלֶּחֶם הַגַּשְׁמִי זָן אֶת הַגּוּף כְּשֶׁמַּכְנִיסוֹ בְּתוֹכוֹ וְקִרְבּוֹ מַמָּשׁ, וְנֶהְפָּךְ שָׁם לִהְיוֹת דָּם וּבָשָׂר כִּבְשָׂרוֹ, וַאֲזַי יִחְיֶה וְיִתְקַיֵּם, כָּךְ בִּידִיעַת הַתּוֹרָה וְהַשָּׂגָתָהּ בְּנֶפֶשׁ הָאָדָם שֶׁלּוֹמְדָהּ הֵיטֵב בְּעִיּוּן שִׂכְלוֹ עַד שֶׁנִּתְפֶּסֶת בְּשִׂכְלוֹ וּמִתְאַחֶדֶת עִמּוֹ וְהָיוּ לַאֲחָדִים – נַעֲשָׂה מָזוֹן לַנֶּפֶשׁ וְחַיִּים בְּקִרְבָּהּ, מֵחַיֵּי הַחַיִּים אֵין־סוֹף בָּרוּךְ־הוּא הַמְלוּבָּשׁ בְּחָכְמָתוֹ וְתוֹרָתוֹ שֶׁבְּקִרְבָּהּ.
Pues así como el pan material nutre al cuerpo cuando lo introduce dentro de sí, en su interior mismo, y allí se convierte en sangre y carne como su carne, y entonces vive y subsiste, así en el conocimiento de la Torá y su comprensión en el alma del hombre que la estudia bien con la reflexión de su intelecto, hasta que es captada en su intelecto y se une con él y llegan a ser uno, se hace alimento del alma y vida en su interior, de la Vida de las vidas, el Infinito, bendito sea, que está revestido en Su sabiduría y Su Torá que están en su interior.
וְזֶהוּ שֶׁכָּתוּב: ״וְתוֹרָתְךָ בְּתוֹךְ מֵעָי״, וּכְמוֹ שֶׁכָּתוּב בְּ״עֵץ חַיִּים״ שַׁעַר מ״ד פֶּרֶק ג׳, שֶׁלְּבוּשֵׁי הַנְּשָׁמוֹת בְּגַן עֵדֶן הֵן הַמִּצְוֹת, וְהַתּוֹרָה הִיא הַמָּזוֹן לַנְּשָׁמוֹת שֶׁעָסְקוּ בָּעוֹלָם הַזֶּה בַּתּוֹרָה לִשְׁמָהּ, וּכְמוֹ שֶׁכָּתוּב בַּזֹּהַר וַיַּקְהֵל דַּף ר״י.
Y esto es lo que está escrito: «y Tu Torá está en mis entrañas» [Sal 40:9], y como está escrito en Etz Jaim, Puerta 44, capítulo 3, que las vestiduras de las almas en el Jardín del Edén son los preceptos, y la Torá es el alimento de las almas que se ocuparon en este mundo en la Torá por sí misma (lishmá), y como está escrito en el Zóhar, Vayakhel, folio 210.
וְ״לִשְׁמָהּ״, הַיְינוּ כְּדֵי לְקַשֵּׁר נַפְשׁוֹ לַה׳ עַל יְדֵי הַשָּׂגַת הַתּוֹרָה, אִישׁ כְּפִי שִׂכְלוֹ, כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב בִּ״פְרִי עֵץ חַיִּים״.
Y «por sí misma» (lishmá) significa: para atar su alma al Eterno por medio de la comprensión de la Torá, cada cual según su intelecto, como está escrito en Pri Etz Jaim.
[וְהַמָּזוֹן הִיא בְּחִינַת אוֹר פְּנִימִי, וְהַלְּבוּשִׁים בְּחִינַת מַקִּיפִים. וְלָכֵן אָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ־זִכְרוֹנָם־לִבְרָכָה, שֶׁתַּלְמוּד תּוֹרָה שָׁקוּל כְּנֶגֶד כָּל הַמִּצְוֹת, לְפִי שֶׁהַמִּצְוֹת הֵן לְבוּשִׁים לְבַד, וְהַתּוֹרָה הִיא מָזוֹן וְגַם לְבוּשׁ לַנֶּפֶשׁ הַמַּשְׂכֶּלֶת, שֶׁמִּתְלַבֵּשׁ בָּהּ בְּעִיּוּנָהּ וְלִמּוּדָהּ, וְכָל שֶׁכֵּן כְּשֶׁמּוֹצִיא בְּפִיו בְּדִבּוּר, שֶׁהֶבֶל הַדִּבּוּר נַעֲשֶׂה בְּחִינַת אוֹר מַקִּיף, כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב בִּ״פְרִי עֵץ חַיִּים״]:
[Y el alimento es el nivel de la luz interior, y las vestiduras son el nivel de los envolventes. Y por eso dijeron nuestros maestros, de bendita memoria, que el estudio de la Torá equivale a todos los preceptos, porque los preceptos son solo vestiduras, y la Torá es alimento y también vestidura para el alma intelectiva, que se reviste en ella en su reflexión y estudio, y más aún cuando la pronuncia con su boca en palabra, pues el aliento de la palabra se convierte en nivel de luz envolvente, como está escrito en Pri Etz Jaim.]✦
«Interior» y «envolvente» (pnimí y makíf): la luz que se internaliza en el alma y la que la rodea desde fuera.
Fuente del texto original: Texto hebreo (corpus digital de Sefaria, Sefaria-Export): Kéter Shem Tov según «Keter Shem Tov, Zalkevo 1794-5»; Tzavaat ha-Rivash según «Warsaw, 1913»; Maguid Devarav le-Yaakov según «Koretz, 1781»; Tzetel Katán según «Noam Elimelech, Lvov, 1788»; Kedushat Leví según «Munkatch 1939»: dominio público. Tania según la edición de Kehot Publication Society, licencia CC BY-NC (uso no comercial, con atribución); en el Tania se han suprimido las marcas del ciclo de estudio diario. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).